Todos los días tiramos miles de envases de plástico. Algunos de ellos se recuperan para que puedan ser reciclados, un 25,4% según el último informe de Greenpeace. Pero el resto terminan enterrados, incinerados o directamente arrojados al medio natural y, en todos estos casos, contaminando el medio ambiente.

En la Unión Europea se estima que acaban en los océanos, entre 150.000 y 500.000 toneladas de residuos de plásticos cada año. Esta cantidad supone solo una pequeña parte de la basura marina del mundo. El consumo de productos de plástico desechable sigue creciendo. Estos plásticos no se recuperan o reciclan y acaban arrojados al medio natural o contaminando los cursos fluviales de agua, playas y finalmente el mar. Bolsas, tazas, cubiertos, pajitas, envases de plástico, etc. son una grave fuente de contaminación ya que, en muchos casos, acaban convertidos en microplásticos como consecuencia de su rotura en pequeños trozos.

FIRMA LA PETICIÓN PARA PARAR EL MALDITO PLÁSTICO

Los microplásticos son diminutos fragmentos de plástico de menos de 5 mm que se acumulan fundamentalmente en el mar, donde son ingeridos por la fauna marina y entran a formar parte de nuestra cadena alimentaria, con consecuencias hasta el momento no suficientemente estudiadas. Este tipo de objetos son los que aparecen con mayor frecuencia en las playas y suponen aproximadamente el 50% de la basura marina.

 

Pero ¿por qué sucede esto? ¿Quiénes son los verdaderos responsables de esta catástrofe? Pues evidentemente las marcas y empresas que fabrican, que distribuyen y venden estos productos de usar y tirar (de plástico y otros materiales). Ellas tienen la obligación legal de recuperar y reciclar el 100% de los envases vendidos, sin embargo, vemos que no sucede. Al no hacerse cargo de esta obligación, esto supone un ahorro para estas empresas y un sobrecoste para la ciudadanía, que paga la recuperación y tratamiento de estos residuos. Además, por supuesto, es un grave problema ambiental.

Por eso, desde Greenpeace hemos lanzado la campaña “Maldito plástico” con la que pretendemos dar a conocer quiénes se benefician del actual sistema de gestión de residuos y de un modelo de consumo insostenible. Y pedimos que las marcas y empresas no sigan eludiendo su responsabilidad en los productos que venden y dejen de volcar en la ciudadanía sus obligaciones. ¡Pídeselo tú también!