Los titulares que alertan sobre el futuro de nuestro planeta se suceden cada día. Ahora es el turno de los océanos y de la grave crisis a la que se enfrentan.

Unos océanos sanos juegan un papel clave en la vida del planeta. No solo son la fuente de alimento para millones de personas, sino que son fundamentales para regular el clima.

Hoy un informe de Naciones Unidas sobre los océanos y la criosfera (zonas cubiertas por hielo y regiones polares) confirma nuestros peores miedos: la crisis climática es una crisis de los océanos.

Las regiones polares se están derritiendo a unas tasas sin precedentes. Sin ir más lejos, ayer alcanzamos el segundo peor registro de mínimo de hielo marino en el Ártico. Las capas de hielo son vitales para regular la temperatura de nuestro planeta ya que, junto a los océanos, absorben el 90% del exceso de calor del sistema, además de ser el lugar donde viven especies en peligro como el oso polar o el leopardo de las nieves.

A medida que la temperatura de la superficie del mar aumente, la vida marina y los ecosistemas oceánicos sufrirán mayores desafíos. Incluso si el calentamiento global se limita al objetivo acordado de 1,5°C, se prevé que hasta el 90% de los arrecifes de coral de aguas cálidas se perderán.

Un almacén natural de carbono

Los océanos absorben el entre el 20 y el 30% del carbono procedente de las emisiones de CO2 y metano a la atmósfera. Las emisiones de CO2 son las que se producen fundamentalmente cuando quemamos petróleo, gas y carbón y son las causantes del cambio climático que vivimos. La mala noticia es que, al absorber el CO2, los océanos se hacen más ácidos, lo que afecta a ecosistemas únicos y fundamentales para la vida de millones de personas.

Además, los mares proporcionan o regulan gran parte del agua de lluvia, el agua potable, los alimentos y los sistemas meteorológicos de nuestro planeta que dan sustento a los modos de vida de millones de seres vivos, incluidos los humanos.

El peligro del permafrost

El permafrost (capa del suelo permanentemente congelada), almacena de forma natural miles de millones de toneladas de CO2 y metano (un gas con efecto invernadero 28 veces más potente que el CO2). Se calcula que a partir de este siglo se producirá un deshielo generalizado del permafrost liberando entre 1.460 y 1.600 gigatoneladas de gases de efecto invernadero, equivalentes a casi el doble del carbono que se encuentra actualmente en la atmósfera.

Y más allá de las amenazas de la emergencia climática que señala el informe de Naciones Unidas, no debemos olvidar otros impactos que además están afectando a nuestros mares como son la sobrepesca, las prospecciones de gas y petróleo, la contaminación por plásticos que están causando una enorme desgaste, afectando a la habilidad que tienen los océanos de hacer frente y poder lidiar con el cambio climático.

Desplazamientos masivos en la costa

Los océanos nos protegen a un precio muy caro: nos dan oxígeno, nos quitan calor y CO2 de la atmósfera. A cambio nuestras actividades le devuelven pérdida de biodiversidad, de casquetes polares y de ecosistemas únicos.

El informe de la ONU es una llamada de acción más que desvela la necesidad crítica de acelerar la acción climática y la protección de los océanos. Con los compromisos de reducción de emisiones que hay actualmente sobre la mesa llegaríamos a un aumento de la temperatura de 3 ºC y esto podría suponer hasta 1 metro de incremento del nivel mar, siendo España uno de los países que más afectados. Además, la subida del nivel del mar provocaría el desplazamiento de millones de personas de las zonas costeras en todo el mundo.

Necesitamos una clase política que actúe frente a la emergencia climática y proteja los océanos y las zonas heladas del planeta. La próxima década es decisiva, para evitar los peores impactos del cambio climático, para ello necesitamos que el próximo Gobierno se comprometa a reducir las emisiones al menos un 55% en 2030 respecto a 1990, cerrar el carbón en 2025 y que impulse la creación de un Tratado Global que proteja el 30% de los océanos para 2030, que ahora mismo está en negociaciones y que verá la luz la próxima primavera.