Todos hemos ido en verano a la playa de vacaciones. Unos van al norte que es más fresquito, las abundantes lluvias riegan preciosos paisajes verdes que llegan hasta el mar, y esos agrestes acantilados… que recuerdan a Irlanda. Otros van al sur, la costa cálida, donde los días son eternos con una luz cegadora y las playas larguísimas por las que caminar hasta perderse, ¡qué playas tan distintas podemos encontrar en España. Todo esto ha contribuido a que la manera en la que las personas estemos en la costa, en las playas, sea diferente. La urbanización del suelo en las zonas de costa, y la consecuente destrucción de los ecosistemas costeros, varían entre las distintas regiones y se concentran en determinadas zonas.

El ranking de la destrucción costera publicado en nuestro informe “A Toda Costa”muestra que el Mediterráneo es la región más castigada. Las tres comunidades que encabezan la destrucción de ecosistemas costeros debido a la urbanización son Catalunya, que presenta el mayor porcentaje de superficie costera urbanizada, un 26,4%, la Comunitat Valenciana ocupa el segundo puesto, con un 23,1% de su litoral degradado, y en tercer lugar está Andalucía con un 15,4%. Además, fijándonos solo en las playas, las peores provincias son Barcelona y Málaga con un 83,6% y Alicante un 80,3%, de su línea de playa rodeada de cemento.

En la vertiente mediterránea se juntan varios factores que han favorecido la urbanización desbocada, por ejemplo un relieve llano que admite fácilmente construcciones de todo tipo, contar con buenas redes de transporte que la conectan con grandes núcleos urbanos del interior y también de otros países extranjeros lo hacen muy accesible a los turistas, y por supuesto el buen clima durante gran parte del año.

A continuación se sitúa Euskadi, que con el 12,8% de la costa urbanizada es la comunidad con peor estado de conservación de la costa atlántica. Debido a la gran población residente que alberga, y a la potente industria, esta región atlántica se asemeja a lo que ocurre en el mediterráneo. ¡Cuidado con esta tendencia de urbanización exponencial! Es necesario que se ataje y ponga freno cuanto antes.

En la cola tenemos a Galicia (8,4%), Illes Balears (7,2%) y Asturias (6,7%), los tres territorios con menor porcentaje de paisaje costero degradado, debido a una menor afluencia turística, menor población residente, y el factor insularidad. Sin embargo, la urbanización se apelmaza en unos pocos núcleos urbanos generando una presión humana enorme sobre los valiosos ecosistemas costeros.

Tampoco dentro de cada región se distribuye por igual, la transformación es más intensa cerca del mar. Así, un 36,5% de la línea de playa está urbanizada en España y más de un tercio de los ecosistemas colindantes han sido destruidos por la acción humana.

Por ello, vayamos a la playas que vayamos, sea cual sea la costa que visitemos o en la que vivimos, hemos de cuidarlas como uno de nuestros mayores tesoros.