La Comisión Europea está considerando si la taxonomía verde de la UE debería ampliarse para cubrir cuestiones sociales. A tal fin se ha encargado su estudio a un grupo de expertos, bajo la llamada Plataforma de Finanzas Sostenibles (PSF), que acaban de publicar un proyecto de informe sobre una taxonomía social. El informe incluye una discusión sobre la vinculación de ESG con la remuneración de los ejecutivos (págs. 45-47).

La plataforma es un órgano consultivo cuyo objetivo principal es asesorar a la Comisión Europea sobre varias tareas y temas relacionados con el desarrollo de la taxonomía de la UE y apoyar a la Comisión en la preparación técnica de actos delegados, con el fin de implementar la taxonomía de la UE.

El informe está abierto a consulta pública que se cerrará el próximo 27 de agosto. El PSF presentará su informe final a la Comisión en otoño, para que esta pueda publicar su propio informe antes del 31 de diciembre.

¿Qué dice el borrador del informe de la UE sobre la vinculación de las métricas ESG con el salario de los ejecutivos?

El informe de PSF afirma que las cuestiones ASG se encuentran ahora en el corazón de las buenas prácticas comerciales, y para algunas empresas esto se ha convertido en un pilar estratégico central. Como resultado, muchas empresas de todo el mundo están vinculando la remuneración ejecutiva con los objetivos ESG: reducir las emisiones de carbono, el bienestar del cliente o la diversidad de la fuerza laboral. 

Por tanto, el PSF concluye que la vinculación de la remuneración de los ejecutivos con los ASG debería ser parte de la taxonomía de la UE, ya que es un reflejo de lo que está sucediendo en la economía real.

El PSF incide en la preocupación de las empresas porque la vinculación de criterios EGS con las remuneraciones pueda interferir con la autonomía empresarial, pero los expertos sugieren que las empresas podrían elegir sus propios objetivos de sostenibilidad y no necesitarían incorporar una lista fija de indicadores. En este sentido, una opción sería vincular los factores ASG a la estructura de incentivos a largo plazo (Long Term Incentives Plan, LTIP) y las medidas de desempeño, posiblemente junto con cláusulas malus y clawback (retención de pago en el momento de la consolidación o recuperación después del pago). También sería necesario gestionar las consecuencias no deseadas de vincular los ESG con los LTIP, lo que podría conducir, por ejemplo, en casos de lavado verde o gamificación.

El informe preliminar del PSF identifica algunos desafíos a este vínculo:

  1. La dificultad de desarrollar criterios para aumentar la diversidad en los consejos de administración porque, por ejemplo, en algunos países la recopilación de información sobre la etnia u orientación sexual de los empleados es ilegal.
  2. Cómo encajaría esta iniciativa con la próxima propuesta de la Comisión Europea sobre gobierno corporativo sostenible, que se espera que aborde cuestiones relacionadas con la experiencia en sostenibilidad en los consejos de administración y obligue a incluir métricas de sostenibilidad.
  3. Cómo encajaría esta iniciativa con los estándares técnicos regulatorios propuestos para el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR), que ya obliga a los participantes del mercado financiero a tener en cuenta y divulgar la diversidad de género de la junta.
  4. El establecimiento de criterios sobre la remuneración de los ejecutivos puede resultar extraordinariamente complejo debido a la variedad de variables y esquemas de largo y corto plazo, y podría tener consecuencias no deseadas. Todo ello se entrelaza con los modelos de negocio propios de las empresas.
  5. Es complicado comparar empresas sobre la remuneración vinculada a la sostenibilidad, especialmente si los objetivos varían de una empresa a otra.

 

El PSF identifica una opción alternativa de tener reglas sobre la estructura de compensación, la transparencia y la política que los inversionistas responsables ya aplican al decidir si aprobar o no la compensación ejecutiva en las Juntas Generales de Accionistas, pero recalcan que esto podría percibirse como desproporcionado e infringir los modelos nacionales de gobierno corporativo.

Veremos cuál será la propuesta final sobre la vinculación de los ESG y la remuneración de los ejecutivos que se incluirá en el informe final del PSF, y cómo se refleja esto en las propuestas de la Comisión en su propio informe.